La música
¡La música a menudo me lleva
como el mar!
Hacia mi pálida estrella.
Bajo un techo de bruma o en un
vasto éter,
Levo la vela;
El pecho avante y los pulmones
hinchados
Como la tela,
Trepo a la espalda de oleajes
amontonados
Que la noche vela;
Siento vibrar en mí todas las
pasiones
De un navío que sufre;
El buen viento, la tempestad y
sus convulsiones
Sobre el inmenso abismo
Me arrullan. Otras veces, calmo
llano ¡Gran espejo
De mi desespero!
Versión por
Mateo Jiménez Giraldo
No hay comentarios:
Publicar un comentario